PPB

El novembre del 2015, es compleix el 40 aniversari de la mort de Pier Paolo Pasolini. Les persones que formem part del Projecte Pier Paolo Pasolini Barcelona (PPB) considerem que aquesta és una data prou important per intentar fer alguna cosa que mantingui viva la figura d’aquest poeta, cineasta i escriptor.

Això, ni podem ni volem fer-ho sols. Sabem que hi ha gent que comparteix l’interès per Pasolini. Sabem que hi ha persones que amb idees i iniciatives interessants que es podrien portar a terme. Nosaltres estem oberts a totes les propostes, a totes les iniciatives i a totes les col·laboracions.

Us animem a posar-vos en contacte amb nosaltres i a fer, des d’ara, l’any Pasolini un projecte cultural ampli, necessari i viu.



9 nov. 2015

PASOLINI A BARCELONA

El documental PASOLINI A BARCELONA es projectarà al Institut d'Estudis Vallencs (IEV) a Valls (Tarragona) . Dijous, dia 12 de Novembre, a les 19h.  

IEV
Carrer Jaume Huguet, 1, 43800 Valls, Tarragona.

Crónicas del Ciclo Pasoliniana en la Filmoteca. Un lugar en el cine.

“Un lugar en el cine” (Alberto Morais, 2007) arranca ante el portal de la casa de donde salía Anna Magnani desesperada tras un camión en “Roma, città aperta”. Morais sitúa esta película de Rossellini como punto de partida de un cine en busca de la realidad, el que derivaría en el Neorrealismo, y que entrando en la modernidad daría a cineastas como Pasolini, Angelopoulos o Érice, los protagonistas absolutos de la película.
“Que te escondas, que aparezcas, que ataques”. Así explica Teo Angelopoulos en el film lo que se espera de la guerrilla, aplicable por completo a los creadores de este tipo de cine. Han pasado unos cuantos años desde el rodaje de las conversaciones con los dos cineastas entonces vivos y con Nico Naldini, con Tonino Guerra,… que hablan de Pasolini. Estos años dan la impresión de haber acabado con las tropas regulares de cineastas de esta corriente, y ya sólo quedan aisladas guerrillas, casi sin contacto entre sí y con su público. El film, mal que bien, se estrenó –ha explicado Morais- en Barcelona, Madrid y Valencia en su momento. ¿Lo habría hecho hoy con normalidad?
Morais, muy satisfecho de presentar la película en su lugar natural, el lugar del cine, la Filmoteca, lo ha hecho este domingo dentro del ciclo “Pasoliniana” propuesto por el Projecte Pasolini Barcelona. Era la penúltima de sus sesiones. 

(Juan Manuel Garcia Ferrer)  


Esta tarde en la Filmoteca con presencia de su director, Alberto Morais. En la foto en compañía de Pere Alberó.
Documental que encuentra a Erice, Angelopoulos, Pasolini, Rosselini, Tonino Guerra, Naldini, Ninetto,...en torno al neorrealismo, a "Roma, citta operta", al cine de una actitud moral frente a la realidad.
¿Serán estos los últimos directores con actitud moral?
Me ha gustado ese interés de Angelopoulos, remarcada en el film, por la mirada. "Cuando los ojos del director encuentran los ojos del primer espectador. Esa relación entre miradas justifica la misma existencia de la obra" "¿Me puedo sorprender como la primera vez que puse mi ojo en la cámara en la primera película?" La mirada de Ulises ha planeado en la Filmoteca.
Me ha encantado el último plano del documental, con la cámara/espectador acercándose a ese muro de piedra que enmarca el perfil de la ciudad de Atenas, plató que podría dar mucho de sí para realizadores de actitud moral.
Alberto Morais agradeció a todos por la proyección de su film, por primera vez en una filmoteca.  


(Luís Carceller Alcón)  


Crónicas del Ciclo Pasoliniana en la Filmoteca. Sette opere di misericordia.

Hoy, en la Filmoteca, en el “Pasoliniana” se ha pasado la película de 2011 de Gianluca y Massimiliano De Serio del mismo título, originada –según sus declaraciones- por la visión de este cuadro. En ambos, cuadro y película, señalan, tocándose un tema aparentemente espiritual, se efectúa un retrato de la sociedad de cada época, justo a través de esos cuerpos representados. A nuestra época, la de la película, correspondían esos personajes dejados de la mano de dios y de sus semejantes, esforzándose cada uno de ellos, buscando un camino, una salida. La inmigrante moldava Luminita se topa en su camino con el viejo Antonio. Un choque en un camino de iluminación que es la película.
Me ha satisfecho la sesión. Ha acudido bastante gente (hasta he llegado a conocer “en persona” a una amiga del Facebook), muchos espectadores se han quedado a los escasos minutos de discusión en la sala posteriores a la proyección y, lo que es más importante -confirmando que se trata de un film muy apto para su pase por cine clubs- en el vestíbulo de la Filmoteca y luego en un café cercano, donde unos explicaban a los otros aquellos detalles argumentales que habían quedado oscuros. Ha habido reacciones de todos los colores. Desde una persona que había quedado impresionada por la “preciosidad” de la película, una “hermosura” que ha justificado con voz pausada, admirada, exponiendo diversos argumentos e interpretaciones sobre su significado último, hasta algún miembro del Projecte Pasolini Barcelona que no la ha disfrutado al encontrarla –y también entiendo su postura- muy constreñida a un guión previo, sin aire para dejar respirar cinematográficamente lo inesperado, u otro que, demasiado sujeta a esa cintura, “no se la ha creído”. Posiblemente veía demasiado que era cine.


(Juan Manuel García Ferrer) 

8 nov. 2015

Crónicas del Ciclo Pasoliniana en la Filmoteca. Oliete. Un pueblo de otra España/ Three sisters

Ha sido un programa doble coherente, constituido por dos documentales que bucean en un mundo rural casi olvidado. La proyección de “Oliete. Un pueblo de otra España” (Pere Alberó, 2003) ha tenido el aliciente adicional de atraer a buena parte de la colonia de Oliete en Barcelona, que se ha visto numerosa. Ya mucho antes de la sesión en el hall de la Filmoteca ha ido apareciendo ese alegre paisanaje. La de “Three sisters” (Wang Bing, 2012) se ha prolongado hasta la medianoche. Aún con cierto duelo contra el sueño, yo diría que los espectadores han aguantado en general valientemente sus casi tres horas hasta su final.
La excusa para programarlas en el ciclo del Projecte Pasolini Barcelona era que ambas ahondaban en ese mundo antiguo del que Pasolini anunció la desaparición. Una observación que no debe dejar de hacerse es que el lamento por el mundo antiguo perdido puede tener su lógica, pero también ambas dejan apreciar, por lo que de él aún es visible, su extrema dureza.
Pere Alberó ha hecho una sentida y bella presentación, predisponiendo a favor a toda la gente con su película. Ha hablado de su intento de atrapar con una cámara esa luz, esos sonidos, esos detalles de un mundo ya de otra época. Ahora todo eso, junto a Casanova –el pastor- y todos los demás que aparecen en la película, queda registrado en el film, confirmando el poder documental que le asiste.
Manel Ollé, en los cortísimos cinco minutos que le han únicamente permitido la longitud de “Three Sisters” y el cruzamiento de la parrilla de programación, ha situado muy bien, al margen de las diferentes rutas que transitan los documentales de Bing, la apuesta de su film. Un film que personalmente me tiene, empezando por el personaje de esa niña de diez años que hace a la vez de madre y operaria agrícola y ganadera, el corazón robado. También he notado que la miseria en que se desenvuelven diariamente las tres niñas protagonistas ha dejado, en general, el corazón encogido a todos los espectadores. Dos momentos: Una vendedora ambulante se aposenta a las puertas de la escuela, y se hace de oro vendiendo chucherías a todos los alumnos. La protagonista asiste con los ojos desorbitados a las transacciones pero, falta de dinero, no puede comprar ni una bolsa. El segundo más que un momento es todo un trozo del film: El padre se lleva a sus dos hijas pequeñas (de 6 y 4 años) a la ciudad, dejando a la mayor (de 10 años) trabajando para sacar adelante la mísera explotación con su abuelo. Se ve a ella por la noche, sin sus hermanas, trasmitiendo algo más que una enorme, aunque resignada, soledad.


(Juan Manuel García Ferrer) 



Crónicas del Ciclo Pasoliniana en la Filmoteca. I Magi Randagi

Los tres payasos convocan por sus calles a los habitantes de Monte Feroce para contemplar en el circo a fieras de lo más salvajes, avisándoles de que les quitarán de la impresión el sueño. Toda esta parte inicial de "I Magi Randagi" (Sergio Citti, 1996) recuerda la inocencia -y a la vez la rudeza mental - de los personajes de la Trilogía de la Vida pasoliniana. Hay un quiebro, que lleva a la perdición a los hombres de circo, cuando les descubren a los habitantes que no hay fiera más feroz en el mundo que el hombre.
A continuación sigue la huida de los tres para no ser linchados por los que han pagado por entrar al circo, y su largo peregrinaje como los tres magos de pega en un pesebre viviente y en pos de una estrella danzarina que les conduce a un supuesto Belén. Es la parte más chusca del film, con bromas poco refinadas, de respuesta inmediata, con cierta reiteración, aunque de vez en cuando surgen proclamas que te hacen resituar y pensar que mediante esa forma se trasmite más de una idea, como ese "¡Amar lo que no cuesta nada!"
Es en el tercio final, casi acabada la errancia de los tres magos de estar por casa, cuando se entra en un festival que liga enormemente con el mundo pasoliniano, más allá del campesinado o del subproletariado. Aparece, arrancando unas coloristas fábulas, una posible virgen María en un descampado con fondo de pisos de viviendas sociales. Como previamente un vertedero te lleva a "Che cosa sono le nuvole?" (1967), un entorno de barracas con madona te retrotrae entonces "La Terra vista dalla luna" (también 1967), y empieza a salir un viejo actor conocido cada segundo: Laura Betti, Franco Citti, Nineto Davoli,...
Josep Torrell ha presentado esta cuarta sesión del "Pasoliniana" del ppb en la Filmoteca, regalando antes de ver el film una lección magistral sobre Sergio Citti y el propio Pasolini. Primero ha dejado claro que Citti es previo a Pasolini en muchas cosas, empezando por el idioma romanesco de sus novelas y primeras películas. Luego, para sorpresa de muchos, ha explicado que "Salò" era un proyecto que Sergio Citti dejó caer y entonces lo retomó Pasolini, quien luego se disponía a hacer "Porno-Teo-Kolossal", de cuyos materiales desechados sacó Citti su "Magi Randagi". Pero al margen de estas precisiones y cruces que sitúan a uno y a otro, ha asombrado con cosas como la lectura del artículo de Pasolini en defensa de la denostada primera película de Citti, "Ostia". Todo un manual de situación del propio Pasolini a favor de su gente y en contra de los críticos del otro lado de una barrera que sitúa claramente.
Luego, tomando unas cervezas, un estudioso italiano que en su juventud quedó fascinado por la visión de "I Magi Randagi", ha puesto un buen colofón a la noche hablando de lo que Pasolini le decía a Citti viendo lo que intentaba hacer para su "Ostia": "Deja de hacer de Bertolucci" -le reñía-, "Hazlo a tu aire".

(Juan Manuel García Ferrer) 


Crónicas del Ciclo Pasoliniana en la Filmoteca. Profezia. El África de Pasolini.

Estamos de suerte los miembros del grupo PPB, con los presentadores que en su momento elegimos para el ciclo Pasoliniana. Saló ó los 120 días de Sodoma, no era tierra quemada en la filmografía de Pasolini. Porque en ese año de 1975, él preparaba un film con Eduardo de Filippo y seguía con sus Appunti fílmicos. No se había desalentado en llevar a buen fin los Muros de Sana’a, ni mucho menos su Orestiada Africana que el suceso de su asesinato nos privó para siempre. Suceso que barajando dispares hipótesis, conjeturas y sospechas nos dejan después de 40 años con el mismo oscurantismo de aquella madrugada del 2 de Noviembre. Todo esto, y por supuesto muchos conceptos más, nos ha contado Jordi Balló de un modo grato y claro a la setentena larga de espectadores, esta tarde en la Sala Laya, después del preámbulo del cineasta Pere Alberó. Profezia. El África de Pasolini de Borgna es un collage de escenas significativas que va desde la primera Trilogía (Accatone, Mamma Roma, La Ricotta) hasta las tentativas cinematográficas de África en 1974, pasando por Il Vangelo, Cosa sono le nuvole o Edipo Re entre otras y salpicado por escenas documentales del archivo Luce. Es en realidad, un compuesto comprimido de los 15 años de Pasolini cineasta y ensayista. El final es brutal. Y digo brutal, por escuchar los textos de la oda "Ali dagli occhi azzurri"de hace medio siglo dedicada a Sartre y que son tan rabiosamente válidos en 2015. Nos levantamos y nos acostamos heridos hoy, por la multitud de refugiados e inmigrantes del Tercer Mundo que invaden Europa. La profecía de Pasolini puede verse en cualquier titular actual de los medios de comunicación. Lo único que veo discordante, es que el grito augur y esperanzado de PPP, es la salvación del Occidente, porque nos ha de devolver al mundo antiguo y a su humilde felicidad. No estoy nada seguro que esto suceda.
Como comisario de la exposición itinerante PASOLINI ROMA, Balló fue estrecho colaborador de Gianni Borgna y por tanto, del recién entorno de Pasolini.
En el vestíbulo de la Filmo, a Jordi Balló le he declarado “culpable” de la génesis de mi documental. Tras sonreír, ha expresado un par de veces, su deseo de ver mi film. 

(Hilari M. Pellicé)   


"África empieza en la periferia de Roma". Esta frase e idea, que aparece un par de veces, justificaría muchas escenas de "Profezia. L'Africa di Pasolini" (Gianni Borgna, 2013), la película de hoy en el ciclo "Pasoliniana" del Projecte Pasolini Barcelona en la Filmoteca. Aún así, Jordi Balló, que ha efectuado una brillante presentación y conducción de coloquio, aportando mucho de su experiencia adquirida en los cuatro años de preparación de la exposición "Pasolini Roma", ha advertido del carácter expansivo de Borgna, y es verdad que el film se convierte en un contenedor que va sumando materiales de todo tipo hasta rebosar.
Arranca la película con unas escenas de "Accattone", mostrando cómo se ven sus escenarios del Pigneto hoy en día, y acaba de la misma forma, pero mostrando que el barrio, que parece el mismo, ya no lo es: todos sus habitantes han cambiado radicalmente. Son ahora, quizás, los del poema "Ali dagli occhi azzurri".
Por el medio, Borgna coloca muchos trozos de documentales de y sobre Pasolini, muy interesantes, que desbordan de esa idea madre de la búsqueda por el tercer mundo de un mundo antiguo que ya no encontraba en los alrededores de Roma. Le vence la idea de recoger todo lo interesante, y no se olvida ni de un trozo del famoso discurso de Alberto Moravia en el funeral de Pasolini, en el que decía aquello de que Pasolini sería uno de los tres grandes poetas del siglo XX y que habría que preservar a los poetas.
Entre las cosas interesantes que ha explicado Balló, he anotado esa de que Borgna fue uno de los jóvenes comunistas que el PCI designó para controlar a Pasolini, y que éste no se alejase de la línea del partido. Está claro que quien acabó alejándose de la línea del partido para acercarse y ser amigo del poeta toda su vida fue él. Un gran especialista en música popular, un intelectual especial que -ha señalado para remarcarlo-, está enterrado en el precioso Cementerio Acatólico de Roma, justo el de la famosa foto de Pasolini delante de las "Cenizas de Gramsci".
Se oye la voz de Pasolini en esos documentales, narra un poco el film Dacia Maraini, y se leen textos escritos por Pasolini en la voz de Roberto Herlitzka, el gran actor de Bellocchio, que precisamente interpreta al protagonista de "Sette opere di misericordia", la película de los hermanos De Serio que se pasará el sábado en el ciclo "Pasoliniana".

(Juan Manuel García Ferrer) 


Crónicas del Ciclo Pasoliniana en la Filmoteca. Le Dernier Été.

Sí que hay cosas, muchas cosas, sacadas de Pasolini: su discurso por la tele; los "terrain vague", entre el puerto y las viviendas por las que continuamente circulan el autobús, el camión o los coches que toma prestados el protagonista; el descampado donde los chicos juegan al fútbol; los ragazzi di vita día tras día en el café, o haciendo trapicheos; los bailes a lo "Mamma Roma" o "Accattone"; los saltos desde un más que peligroso trampolín, similares a los de esta última película;...
Pero decididamente eso no hace a Guédiguian un Pasolini. "Dernier été" (1980) fue su primera película, y sus situaciones, personajes, me han resultado difícilmente emparejables y muy rudimentarios...
Para compensar, y poniendo muy altas las expectativas, lo que ha estado la mar de bien en esta sesión del "Pasoliniana" ha sido la presentación de Esteve Riambau, que ha valido por toda la sesión. Gran conocedor de Guédiguian, ha explicado que todo el mundo lo define por lo que se ve repetidamente en sus películas: Marsella, y más concretamente L'Estaque, el proletariado, el acento francés/italiano de la zona de películas como el "Toni" de Renoir,... Pero que lo que realmente marca de arriba a abajo a Guédiguian, su guía, son Pasolini y Brecht.
Y ha repasado luego, después de leer una antigua entrevista en la que sacaba detalles de su forma de trabajar, las cosas evidentemente pasolinianas de su película, como la mención a la muerte de una cultura de un mundo antiguo por el presente, la sacralización de sus personajes (hay una "piedad" evidente), la utilización de música clásica,...

(Juan Manuel García Ferrer)

De Roma a Marsella en un intervalo de 20 años exactos. Guédiguian homenajeó y emuló (1980) al Accatone pasoliniano con Dernier Été y los dos films fueron première de ambos directores. La juventud lumpen de los cincuenta vivida por Pasolini, en Guédiguian es otra juventud, pero no nos engañemos, es la misma juventud que profetizó el propio Pier Paolo que llegaría. Homologada, homogeneizada, inmersa en el consumismo capitalista, el desarrollismo falso de esta última mitad del pasado siglo; el infierno que él nos advirtió que se acercaba, se muestra perfectamente en este film francés. Los personajes son tan poco empáticos, neutros, como los de Pasolini. Eso sí con las melenas, la ropa unisex que tanto abominaba el poeta de Bolonia. Hay la permuta de Vivaldi por Bach para sacralizar a los personajes, individuos bíblicos y distantes; tan inocentes, ruinmente míseros, perdidos y desamparados como en Accatone. Es un film violento también. Sin embargo la violencia está en los personajes de los barrios del norte de Marsella, no en las propias imágenes, encuadres, situaciones y gestos. Y es que Pasolini sólo hay uno.
La presentación – y en mi caso la introducción al cine de Guédiguian- a cargo de Esteve Riambau, ha sido amena y excelente; opulenta en datos y clarificaciones. Y nos ha revelado esa mezcla entre Pasolini y Brecht que es la filmografía de Guédiguian. No en vano Riambau es un especialista y experto (entre otros) del cine francés, y por ende, amigo personal del realizador marsellés. Por lo cual, aparte de revisar- yo ya la había visto- una película muy aceptable, también ha sido una clase de cine.

(Hilari M. Pellicé)


Hoy día 8, se cierra el ciclo Pasoliniana en la Filmoteca de Catalunya con dos documentales que analizan el poliédrico "pensiero", o bien, su forma de hacer cine, sus tics cinematográficos, de P.P.P. Ambas muy recomendables. A las 16,30h UN LUGAR EN EL CINE de Alberto Morais con presencia del propio director. Y a las 19,30h ORLANDO FERITO de Vincent Dieutre (textos de Pasolini, Agamben, Didi-Huberman) con presentación de Antonio Giménez Merino, película ésta, que acaece estreno en nuestro país.